Jean-Baptiste Greuze – Little Girl Pouting
Ubicación: Art Institute, Chicago.
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La niña está vestida con una sencilla túnica blanca, cubierta parcialmente por un chal o manto rojo que aporta calidez al conjunto. Su cabello rojizo, revuelto y sin pulir, sugiere una falta de cuidado o quizás una espontaneidad inherente a la infancia. Un pañuelo negro cubre su cabeza, añadiendo un elemento de misterio o quizá indicando una pertenencia social específica.
Su rostro es el punto focal principal. Los ojos azules, ligeramente húmedos, transmiten una profunda melancolía. El labio inferior está prominente en un gesto de puchero que denota frustración o decepción. La boca cerrada sugiere contención, como si la niña reprimiera una queja o un llanto inminente. La piel presenta una textura visible, con imperfecciones y pequeñas marcas que le confieren realismo y autenticidad a la representación.
En primer plano, sobre una superficie de madera tosca, se aprecia un trozo de pan. Este elemento introduce una posible lectura social: podría simbolizar la escasez, el hambre o la privación. La niña parece sostenerse con una mano en el pecho, como buscando consuelo o protección ante su situación. Este gesto refuerza la sensación de vulnerabilidad y desamparo que emana de la imagen.
La pincelada es suelta y expresiva, con trazos visibles que contribuyen a crear una atmósfera de intimidad y cercanía. La luz incide principalmente sobre el rostro de la niña, resaltando sus rasgos y acentuando su expresión de tristeza. El uso del color es sobrio pero efectivo: los tonos cálidos del rojo contrastan con la frialdad de los azules en los ojos, creando una tensión visual que refleja el estado emocional de la niña.
En términos subtextuales, la obra invita a reflexionar sobre la infancia, la pobreza y la vulnerabilidad. La imagen evoca sentimientos de compasión y empatía hacia la niña representada, sugiriendo una historia personal marcada por la adversidad. Más allá de lo evidente, se puede interpretar como una alegoría de la injusticia social o una crítica implícita a las condiciones de vida de los más desfavorecidos. La sencillez del entorno y la vestimenta refuerzan la idea de una realidad cotidiana dura y carente de privilegios.