часть 4 -- European art Европейская живопись – Maurice MEYNAERT Still life of flowers 32122 617
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El punto focal reside en el espejo circular que domina la parte superior central del cuadro. En su reflejo se vislumbran las flores y parte del entorno, creando una sensación de profundidad y ampliando visualmente el espacio. La presencia del espejo introduce un elemento de introspección; no solo refleja lo visible, sino que también sugiere una realidad oculta o una perspectiva alternativa.
Las flores, dispuestas en varios recipientes de cerámica decorada –uno blanco con motivos florales, otro azul y celeste–, son el verdadero protagonista. Predominan las tonalidades blancas, que aportan ligereza y frescura a la escena. La pincelada es suelta y vibrante, característica de un estilo impresionista o postimpresionista, donde la textura y la luz juegan un papel fundamental. Se aprecia una búsqueda deliberada de capturar la fugacidad del instante, la transitoriedad de la belleza floral.
A los pies del espejo, se ubican otros objetos que complementan la composición: una jarra roja con detalles dorados, un recipiente plateado con tapa y una bandeja decorada. Estos elementos, aunque secundarios, contribuyen a la riqueza visual y al equilibrio general de la obra. Sus reflejos en la superficie brillante refuerzan la sensación de opulencia y sofisticación.
El fondo, cubierto por un papel pintado con motivos florales repetitivos, añade calidez y una nota nostálgica a la escena. La paleta de colores terrosos –dorados, ocres, marrones– contrasta con los tonos más vivos de las flores y la cerámica, creando una armonía visual sutil pero efectiva.
En términos subtextuales, esta naturaleza muerta podría interpretarse como una celebración de la belleza cotidiana, un instante de quietud y contemplación en medio del ajetreo diario. La presencia del espejo sugiere una reflexión sobre el paso del tiempo y la fragilidad de la existencia. La atmósfera general evoca una sensación de confort, intimidad y elegancia discreta, propia de un hogar burgués de principios del siglo XX. El conjunto transmite una invitación a apreciar los pequeños placeres de la vida y a valorar la belleza que nos rodea.