Rijksmuseum: part 2 – Balten, Pieter -- Een opvoering van de klucht ’Een cluyte van Plaeyerwater’ op een Vlaamse kermis., 1540-1598
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En primer plano, se aprecia una representación teatral improvisada; actores, ataviados con ropajes llamativos y máscaras, ejecutan una farsa frente a un público igualmente animado. La iluminación es desigual, creando zonas de sombra que acentúan el dramatismo de la escena y contribuyen a la sensación de movimiento constante. Se percibe una atmósfera de desenfreno controlado; risas, gestos exagerados y miradas cómplices inundan el espacio.
Más allá del escenario improvisado, se extienden otras actividades propias de un mercado o feria: vendedores ambulantes ofrecen sus productos, grupos de personas conversan animadamente, niños juegan despreocupadamente, y animales sueltos completan la cacofonía visual. La presencia de una iglesia al fondo sugiere un contraste entre la devoción religiosa y el placer mundano, aunque esta dicotomía no se presenta necesariamente como conflictiva; más bien, coexisten en el mismo espacio social.
El uso del color es notable. Predominan los tonos oscuros y terrosos, pero se ven interrumpidos por destellos de rojo, blanco y amarillo que atraen la atención hacia puntos específicos de interés. La técnica pictórica sugiere una intención de capturar la vitalidad y el caos inherentes a este tipo de eventos populares.
Subtextualmente, la obra parece ofrecer una reflexión sobre la naturaleza humana, con sus contradicciones, sus pasiones y su necesidad de entretenimiento. La representación de la farsa teatral podría interpretarse como una crítica sutil a las convenciones sociales o como una celebración de la capacidad del ser humano para encontrar alegría en lo absurdo. La multitud, con su diversidad de personajes y actividades, refleja la complejidad de la sociedad de la época, donde conviven diferentes clases sociales y niveles culturales. La escena, en su conjunto, transmite una sensación de transitoriedad y fugacidad; un instante capturado en el tiempo que evoca la efímera naturaleza del placer y la vida misma.