Lelie, Adriaan de – Jonkheer Gijsbert Carel Rutger Reinier van Brienen van Ramerus (1771-1821), met zijn vrouw en vier van hun kinderen, 1804 Rijksmuseum: part 2
Rijksmuseum: part 2 – Lelie, Adriaan de -- Jonkheer Gijsbert Carel Rutger Reinier van Brienen van Ramerus (1771-1821), met zijn vrouw en vier van hun kinderen, 1804
Aquí se observa una composición familiar de carácter retratístico, ambientada en un entorno natural que sugiere un parque o jardín adyacente a una residencia señorial. El hombre, situado al frente y ligeramente descentrado hacia la izquierda, exhibe atuendo de cazador: chaqueta verde oscuro, pantalones oscuros con polainas y botas altas. Porta un ave disecada sobre su brazo, señal inequívoca de su afición o profesión. A su lado, un niño pequeño lo acompaña, sosteniendo una escopeta de tamaño reducido, posiblemente como gesto de iniciación a la actividad venatoria. La mujer, sentada en un banco de madera con respaldo, irradia elegancia y distinción. Su vestido blanco, adornado con un sencillo ramo de flores en el cabello, contrasta con los tonos más terrosos del entorno y la indumentaria masculina. Un bebé reposa sobre su regazo, mientras que otro niño se encuentra a su lado, observando la escena con curiosidad. La postura de la mujer es serena y receptiva, estableciendo un vínculo visual con el espectador. En el fondo, una estructura arquitectónica sugiere la presencia de una casa señorial, desde donde emergen otras figuras: una anciana, presumiblemente la madre del hombre, y otro individuo vestido con uniforme militar o de servicio. La inclusión de estos personajes en segundo plano amplía el contexto social de la familia retratada, insinuando su posición privilegiada dentro de la sociedad. Dos perros, uno sentado a los pies de la mujer y otro al lado del cazador, completan la escena, añadiendo un elemento de domesticidad y compañía. La luz, difusa pero uniforme, ilumina las figuras principales, resaltando sus rasgos faciales y detalles de su vestimenta. La paleta cromática es dominada por tonos verdes, marrones y blancos, creando una atmósfera de calma y opulencia. Subtextualmente, la pintura parece celebrar los valores de la clase alta del siglo XIX: la posesión de tierras, el gusto por la caza como actividad recreativa y símbolo de estatus, la importancia de la familia y la transmisión de tradiciones a las generaciones futuras. La presencia de la mujer en un papel central, aunque subordinado al hombre, sugiere una idealización de la maternidad y la domesticidad dentro del contexto familiar burgués. La composición, cuidadosamente equilibrada y armoniosa, transmite una sensación de estabilidad social y prosperidad económica.
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La mujer, sentada en un banco de madera con respaldo, irradia elegancia y distinción. Su vestido blanco, adornado con un sencillo ramo de flores en el cabello, contrasta con los tonos más terrosos del entorno y la indumentaria masculina. Un bebé reposa sobre su regazo, mientras que otro niño se encuentra a su lado, observando la escena con curiosidad. La postura de la mujer es serena y receptiva, estableciendo un vínculo visual con el espectador.
En el fondo, una estructura arquitectónica sugiere la presencia de una casa señorial, desde donde emergen otras figuras: una anciana, presumiblemente la madre del hombre, y otro individuo vestido con uniforme militar o de servicio. La inclusión de estos personajes en segundo plano amplía el contexto social de la familia retratada, insinuando su posición privilegiada dentro de la sociedad. Dos perros, uno sentado a los pies de la mujer y otro al lado del cazador, completan la escena, añadiendo un elemento de domesticidad y compañía.
La luz, difusa pero uniforme, ilumina las figuras principales, resaltando sus rasgos faciales y detalles de su vestimenta. La paleta cromática es dominada por tonos verdes, marrones y blancos, creando una atmósfera de calma y opulencia.
Subtextualmente, la pintura parece celebrar los valores de la clase alta del siglo XIX: la posesión de tierras, el gusto por la caza como actividad recreativa y símbolo de estatus, la importancia de la familia y la transmisión de tradiciones a las generaciones futuras. La presencia de la mujer en un papel central, aunque subordinado al hombre, sugiere una idealización de la maternidad y la domesticidad dentro del contexto familiar burgués. La composición, cuidadosamente equilibrada y armoniosa, transmite una sensación de estabilidad social y prosperidad económica.