Pehr Hilleström (Attributed) – Christina Augusta von Fersen (1754-1846), g. Löwenhielm
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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Aquí se observa una representación de una mujer en un contexto que sugiere una danza o movimiento coreografiado. La figura ocupa el centro del plano, destacada sobre un fondo difuso y oscuro que limita la información ambiental, concentrando la atención en ella. El encuadre es vertical, acentuando su postura y la fluidez de sus ropas.
La mujer está vestida con un atuendo elaborado, propio de la moda de mediados del siglo XVIII. Predominan los tonos cálidos: rojos, dorados y marrones, que sugieren riqueza y opulencia. El vestido presenta una estructura amplia en la falda, posiblemente un pannier, que le confiere volumen y dinamismo a su figura al girar. Los detalles de bordado o apliques dorados sobre el tejido aportan brillo y sofisticación. La peluca alta y elaborada, característica del período, completa el conjunto, enfatizando su estatus social elevado.
Su expresión es serena, casi distante, con una mirada dirigida hacia un punto fuera del plano pictórico. El gesto de sus brazos, uno extendido horizontalmente y el otro ligeramente levantado, refuerza la impresión de movimiento y gracia. La posición del cuerpo sugiere que está en pleno giro o transición entre pasos de baile.
El fondo, aunque poco definido, revela una arquitectura interior con elementos clásicos, como pilastras o columnas, insinuando un salón o espacio ceremonial. La iluminación es desigual, creando zonas de sombra que acentúan el volumen de la figura y contribuyen a la atmósfera teatral de la escena.
Más allá de la mera representación de una bailarina o dama en movimiento, esta pintura podría sugerir subtextos relacionados con la elegancia, el refinamiento y las convenciones sociales de la época. La postura y vestimenta meticulosas denotan un estatus privilegiado y una adhesión a los códigos de conducta de la nobleza. El gesto aparentemente casual, pero cuidadosamente posicionado, puede interpretarse como una exhibición controlada de gracia y encanto, elementos valorados en el contexto social representado. La falta de interacción con otros personajes o elementos del entorno refuerza la idea de un retrato individualizado que busca destacar la personalidad y el estatus de la retratada.