Pehr Hilleström (Attributed) – Hedvig Ulrika De la Gardie (1761-1832), married Armfelt
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer está ataviada con un vestido de gala que domina la composición. El tejido, presumiblemente seda o satén, presenta un brillo sutil, acentuado por los reflejos de luz. La silueta del vestido es característica del siglo XVIII, con una estructura amplia en la falda y un corpiño ajustado que realza la figura. El elaborado peinado, adornado con elementos decorativos, contribuye a la impresión de opulencia y estatus social elevado.
La pose de la retratada es particularmente significativa. Con el brazo extendido y la mano abierta, parece invitar al espectador a acercarse o a escucharla. La expresión facial es compleja: una mezcla de serenidad y cierta melancolía se percibe en sus ojos y labios. Esta gesticulación sugiere un momento de comunicación, quizás una súplica o una declaración.
El autor ha empleado una técnica que enfatiza la luz sobre la figura, creando un contraste marcado con el fondo oscuro. Esta estrategia focaliza la atención del espectador en la mujer y su expresión. La pincelada es fluida y rápida, lo que confiere a la obra una sensación de espontaneidad, aunque sin sacrificar la precisión en los detalles de la vestimenta y el rostro.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como un retrato psicológico más allá de la mera representación física. La pose expresiva y la mirada introspectiva sugieren una personalidad compleja, quizás marcada por circunstancias personales o sociales particulares. La atmósfera sombría del fondo puede aludir a desafíos o secretos ocultos tras la apariencia de prosperidad y elegancia. El gesto de invitación podría interpretarse como un deseo de conexión o una necesidad de ser comprendida. En definitiva, el retrato invita a la reflexión sobre la identidad femenina en un contexto histórico específico, donde las apariencias y los roles sociales estaban estrictamente definidos.