Filippino Lippi – St Jerome 1490s
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Comentarios: 1 Ответы
Это уже не иконопись, а живопись. Перед нами живой страдающий человек, и уже не столь существенно, что это Св. Иероним – сострадаем мы человеку. Лицо его искажено мукой, мысленно он снова и снова с болью в сердце переживает то, что случилось с Иисусом. Через Св. Иеронима и мы приобщаемся к Страстям Господним. А кое-кто, возможно, припоминает и десять заповедей.
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A su izquierda, se alza un tronco robusto que enmarca una cruz con una figura crucificada. Esta presencia central establece una conexión directa entre el hombre anciano y el sacrificio divino, insinuando una posible identificación o relación de devoción. La mirada del personaje está dirigida hacia la cruz, lo que refuerza esta interpretación.
El fondo se abre a un paisaje distante, delineado por árboles esbeltos y una ciudadela en la lejanía. Esta perspectiva disminuida crea una sensación de profundidad y sugiere un mundo más allá de la contemplación inmediata del hombre. La vegetación exuberante contrasta con la austeridad de la figura principal y el simbolismo de la cruz.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos, ocres y verdes oscuros, que contribuyen a crear una atmósfera sombría y contemplativa. El uso del claroscuro acentúa los volúmenes y dirige la atención hacia las zonas iluminadas, especialmente el rostro del hombre.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de penitencia, redención y la búsqueda espiritual. La figura anciana podría representar a un eremita o un asceta, dedicado a una vida de oración y meditación. El tronco que enmarca la cruz simboliza la carga del pecado y el camino hacia la salvación. La ciudadela lejana puede interpretarse como una representación de los deseos mundanos que el hombre ha renunciado para dedicarse a la contemplación divina. La composición, con su verticalidad marcada, sugiere una elevación espiritual, un anhelo por trascender lo terrenal y alcanzar una conexión más profunda con lo sagrado. El silencio visual impuesto por la postura del personaje invita al espectador a la reflexión personal sobre el significado de la fe y el sufrimiento.