Philip Hermogenes Calderon – Lord - Thy Will Be Done
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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El espacio que ocupa la mujer está delimitado por muebles sencillos pero funcionales: una mesa cubierta con pan y utensilios, una silla de respaldo alto a su derecha y un perchero con prendas colgantes en la pared izquierda. Sobre la chimenea se aprecia un pequeño retrato, posiblemente familiar, que añade una capa de intimidad al escenario. El suelo, cubierto por un tapiz oriental de colores intensos, contrasta con la sobriedad del vestuario de la mujer, un vestido violeta sencillo y sin adornos.
La presencia de papeles arrugados esparcidos en el suelo sugiere una situación económica precaria o una reciente dificultad. Estos elementos, junto con la expresión de la mujer, insinúan una carga emocional considerable. No se trata simplemente de una escena maternal; más bien, parece reflejar un momento de crisis, de aceptación ante circunstancias adversas.
La composición es vertical y estática, reforzando la sensación de quietud y resignación. La figura femenina no se mueve, permanece inerte en su postura, como si estuviera petrificada por el peso de sus responsabilidades. El bebé, a pesar de ser un símbolo de esperanza y futuro, no alivia completamente la atmósfera de melancolía que impregna la escena.
En definitiva, esta pintura nos presenta una visión íntima y conmovedora de la vida cotidiana, marcada por la pobreza, la incertidumbre y la fe. La artista ha logrado capturar con maestría un instante de profunda humanidad, invitando a la reflexión sobre el sufrimiento silencioso y la fortaleza interior que permite afrontarlo. El gesto de la mujer, al elevar la mirada hacia lo alto, sugiere una búsqueda de consuelo en algo trascendente, una apelación a una fuerza superior ante las dificultades del destino.