Firs Sergeevich Zhuravlev – Self-portrait
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es deliberadamente restringida: predominan los tonos oscuros y terrosos que envuelven la figura, contrastados por el rostro pálido y la gorra roja que corona su cabeza. Esta última, de forma inusual y posiblemente exótica, introduce un elemento de misterio y singularidad en la composición. La pincelada es visible, rápida y expresiva, contribuyendo a una sensación de espontaneidad y autenticidad. No se busca la perfección mimética, sino más bien transmitir una impresión general del carácter y el estado anímico del retratado.
La barba, densa y descuidada, añade un matiz de rudeza y quizás cierta rebeldía al personaje. La luz incide principalmente sobre su rostro, resaltando las líneas de expresión y la complejidad de sus facciones. Se percibe una tensión sutil en los labios, como si contuviera una emoción reprimida o una reflexión profunda.
Más allá de la representación física, el autorretrato parece sugerir un cuestionamiento interno, una búsqueda de identidad. La gorra podría simbolizar una pertenencia a una cultura diferente, una ruptura con las convenciones sociales o simplemente una forma de autoexpresión individualista. El fondo oscuro y difuso contribuye a aislar al retratado, enfatizando su soledad y su introspección.
En definitiva, la pintura no es un mero registro de apariencia física; es una ventana a la psique del artista, un testimonio silencioso de sus inquietudes y su visión del mundo. Se intuye en él una sensibilidad exacerbada, una inteligencia aguda y una cierta melancolía que lo define como individuo único e irrepetible.