Gabriel Metsu (The sick child) – Габриэль Метсю - Больной ребёнок
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el lienzo se observa una escena íntima y contenida: una mujer atiende a un niño enfermo. La composición es sencilla, centrada en las figuras materno-filiales que ocupan casi todo el espacio pictórico. La mujer, vestida con ropas modestas de tonos terrosos y azul oscuro, sostiene al niño delicadamente sobre sus rodillas. Su mirada está fija en él, transmitiendo preocupación y un cuidado silencioso. El niño, pálido y demacrado, parece débil y vulnerable; su expresión sugiere malestar o somnolencia.
El autor ha prestado especial atención a la representación de las texturas: la suavidad de la piel del niño contrasta con la aspereza de los tejidos de la ropa y el brillo sutil de la cerámica sobre la mesa auxiliar. La iluminación, proveniente presumiblemente de una fuente lateral izquierda, modela los volúmenes y acentúa las sombras, creando un ambiente íntimo y algo melancólico.
El espacio interior es austero, casi despojado. En la pared se vislumbra un mapa colgado –posiblemente representando el entorno geográfico– y un pequeño cuadro con figuras en penumbra; estos elementos sugieren una vida doméstica sencilla pero no carente de cierta cultura o aspiración. La presencia del recipiente sobre la mesa podría indicar algún tipo de tratamiento medicinal, reforzando la idea de enfermedad.
Subyacentemente, la pintura evoca temas como la fragilidad de la vida, el dolor y la angustia ante la enfermedad infantil, así como la dedicación maternal y el amor incondicional. La quietud de la escena y la ausencia de elementos distractores concentran la atención del espectador en la vulnerabilidad del niño y la preocupación silenciosa de su madre. Se percibe una atmósfera de espera, quizás anticipando un desenlace incierto. El autor parece explorar las emociones universales asociadas a la enfermedad y el sufrimiento familiar, sin recurrir a grandilocuencias o dramatismos excesivos.