Charles Mellin – Judith with the Head of Holofernes 1630
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vestimenta de la mujer es rica y elaborada, con un corpiño dorado que resalta su figura y contrasta con las mangas blancas de la camisa. Los adornos, como los pendientes, aportan un toque de opulencia que podría interpretarse como símbolo de poder o estatus. En primer plano, parcialmente oculto por el cuerpo de la mujer, se aprecia un rostro decapitado, cuyo gesto denota sorpresa y dolor. La cabeza está ligeramente inclinada, y su expresión transmite una sensación de vulnerabilidad extrema.
La composición es asimétrica; la figura femenina ocupa la mayor parte del espacio, mientras que la cabeza permanece en una posición subordinada. Esta disposición visual establece una jerarquía clara entre ambas figuras, enfatizando el papel central de la mujer en la narrativa. La luz se concentra en su rostro y manos, atrayendo la atención del espectador hacia estos elementos clave.
Subyace a esta representación una tensión palpable. No es una celebración de la victoria, sino más bien una exploración de las consecuencias de un acto violento. La ausencia de dramatismo exacerbado sugiere una reflexión sobre la naturaleza humana, el poder y la moralidad. La quietud de la mujer podría interpretarse como una aceptación resignada del destino o como una carga emocional que pesa sobre sus hombros. El gesto sutil de sus manos, al sostener lo que ha hecho, transmite una complejidad psicológica que invita a la contemplación. La escena no es simplemente un relato de venganza; es una indagación sobre el precio del poder y las implicaciones éticas de la acción humana.