Nikolay Feshin – Self-portrait (1920)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: ocres, grises y marrones, que contribuyen a crear una atmósfera de introspección y cierta tristeza. El rostro del retratado se destaca sobre este fondo apagado, aunque la pincelada suelta y expresiva difumina los contornos, impidiendo una definición precisa de sus rasgos. La luz incide principalmente en el rostro, acentuando las sombras bajo los ojos y en la mandíbula, lo que refuerza esa sensación de introspección y posible sufrimiento.
El autor se presenta vestido con un traje formal, pero la manera en que la tela cae sobre su cuerpo parece descuidada, casi desestructurada, como si el atuendo no reflejara una preocupación por la apariencia externa. La textura del lienzo es palpable; las pinceladas son visibles y dinámicas, transmitiendo una sensación de movimiento y vitalidad a pesar de la atmósfera general de quietud y melancolía.
El fondo, aunque difuso, revela elementos que sugieren un espacio de trabajo o estudio: estanterías repletas de objetos indefinidos, posiblemente libros o herramientas artísticas. Estos detalles insinúan una vida dedicada al arte, pero también podrían interpretarse como símbolos de la carga intelectual y emocional que conlleva el proceso creativo. La presencia de estos objetos tras el retratado crea una barrera sutil entre él y el espectador, sugiriendo una distancia emocional y un deseo de introspección más allá de la observación superficial.
En general, esta pintura transmite una sensación de fragilidad y vulnerabilidad. El autor se presenta no como un héroe o figura triunfante, sino como un individuo en busca de sentido, confrontado con sus propias dudas e incertidumbres. La técnica pictórica expresiva y la paleta de colores sombríos contribuyen a crear una atmósfera de melancolía y reflexión profunda sobre la condición humana.