Nikolay Feshin – Portrait of Alyosha Teplov (1904)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La técnica pictórica es notablemente expresiva. El autor ha empleado pinceladas gruesas y visibles, construyendo el volumen a través de capas de color que sugieren más que definen las formas. La luz incide principalmente en el rostro del niño, dejando el resto de la figura envuelto en una atmósfera más sombría y difusa. Se aprecia un juego sutil entre tonos cálidos (amarillos, ocres) y fríos (azules, grises), que contribuyen a la complejidad emocional de la obra.
El fondo es prácticamente inexistente, reducido a unas pinceladas esquemáticas que sugieren una tela o un manto. Esta ausencia de contexto acentúa el protagonismo del niño, concentrando la atención en su figura y en su mirada.
Más allá de la representación literal, la pintura parece explorar temas relacionados con la inocencia, la vulnerabilidad y la fragilidad de la infancia. La expresión del niño no es abiertamente alegre; hay una cierta reserva, una introspección que invita a la reflexión sobre el paso del tiempo y la pérdida de la pureza original. El tratamiento impresionista de las formas y los colores refuerza esta sensación de transitoriedad y de efímera belleza. Se intuye un anhelo por capturar un momento fugaz, una esencia intangible de la niñez que se desvanece rápidamente. La obra evoca una atmósfera de intimidad y ternura, pero también de cierta tristeza contenida.