Jacques-Louis David – Self-portrait
Ubicación: Pushkin State Museum, Moscow (ГМИИ им. Пушкина).
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En esta representación pictórica, observamos un retrato de medio perfil que centra la atención en el rostro y las manos del retratado. La composición es relativamente sencilla, con un fondo oscuro que acentúa la figura principal y elimina distracciones innecesarias. El hombre se presenta vestido con una levita negra sobre lo que parece ser una camisa o jubón rojo, elementos propios de la moda de su época. Su cabello, peinado a la manera del pouff, es voluminoso y grisáceo, sugiriendo cierta madurez.
La mirada dirigida hacia un punto indefinido en el horizonte transmite una sensación de introspección y quizás melancolía. La expresión facial es compleja: se adivina una mezcla de concentración, cansancio e incluso una ligera tristeza. Las manos, prominentemente expuestas, sostienen un pincel, elemento clave que revela la profesión del retratado como artista. El pincel no está empleado en acto de pintar; permanece inerte, casi como una extensión de su propio ser, simbolizando quizás el proceso creativo interrumpido o la reflexión sobre el oficio.
El uso de la luz es notable. Ilumina principalmente el rostro y las manos, dejando el resto del cuerpo sumido en la penumbra. Esta técnica resalta los rasgos más expresivos y enfatiza la importancia del trabajo artístico. La paleta de colores es limitada, dominada por tonos oscuros que contribuyen a una atmósfera solemne y contemplativa.
Subyacentemente, esta pintura parece explorar temas como la identidad, el oficio y la introspección. El artista se presenta no solo como un creador, sino también como un individuo reflexivo, confrontado con su propia existencia y con las implicaciones de su trabajo. La postura y la mirada sugieren una cierta distancia del mundo exterior, una inmersión en el universo interior que caracteriza a muchos artistas. La sencillez formal y la sobriedad cromática refuerzan esta impresión de introspección y seriedad. Se intuye un hombre consciente de su talento, pero también cargado con las responsabilidades y quizás las frustraciones inherentes al proceso creativo.