Pavel Fedotov – Portrait of Olga Zhdanovich
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En este óleo sobre lienzo se presenta a una mujer de mediana edad, sentada en un sillón que sugiere comodidad pero no ostentación. La figura ocupa la mayor parte del espacio pictórico, con un fondo interior que delimita el ámbito doméstico.
La vestimenta de la retratada es sobria y elegante; un vestido oscuro se complementa con un delicado encaje alrededor del cuello y una cofia blanca adornada con una pequeña flor roja. Un chal pálido cubre sus hombros, aportando suavidad a la composición. La paleta cromática es contenida, dominada por tonos terrosos, grises y blancos, lo que enfatiza la introspección de la modelo.
La mirada directa al espectador transmite una sensación de firmeza y dignidad. No obstante, su expresión facial revela cierta melancolía o reserva; los labios ligeramente apretados y las arrugas incipientes sugieren una vida vivida y experiencias acumuladas.
En el fondo, se observan dos retratos enmarcados que podrían representar a miembros de su familia o antepasados. La presencia de estos cuadros introduce la noción del linaje y la memoria familiar. Un pequeño atril con libros y objetos personales insinúa una vida intelectual o un interés por las artes.
La iluminación, aunque difusa, se concentra en el rostro de la mujer, destacando sus rasgos y acentuando su individualidad. El autor ha prestado especial atención a los detalles del atuendo y la textura de los tejidos, lo que denota un cierto nivel de refinamiento social.
En conjunto, la obra parece ser más que una simple representación física; se trata de un estudio psicológico de una mujer perteneciente a una clase acomodada, pero no necesariamente privilegiada. La atmósfera general es íntima y reflexiva, invitando al espectador a contemplar la complejidad de su interioridad. Se percibe una tensión entre la apariencia externa de serenidad y una posible carga emocional subyacente.