Varley – varley the cloud, red mountain c1928
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El cielo, dominado por tonos azules profundos y violetas intensos, sugiere una atmósfera cargada, casi opresiva. La pincelada es gestual, creando una textura vibrante que transmite movimiento y turbulencia. Sobre este fondo oscuro se proyectan formaciones nubosas de un color dorado intenso, con reflejos que sugieren la luz del sol filtrándose a través de ellas. Estas nubes no parecen seguir una forma natural; más bien, se presentan como entidades casi escultóricas, suspendidas en el espacio.
En contraste con la inestabilidad del cielo, las montañas exhiben una solidez y permanencia aparentes. Su coloración rojiza, matizada con toques de púrpura y ocre, les confiere un carácter terroso y monumental. La forma de estas montañas es estilizada, simplificada a sus elementos esenciales: picos angulosos y laderas abruptas. Se percibe una cierta tensión entre la verticalidad de las montañas y la horizontalidad del cielo, creando una sensación de inmensidad y escala.
La ausencia de figuras humanas o animales refuerza la impresión de un paisaje deshabitado, donde la naturaleza se erige como protagonista absoluta. El uso limitado de la paleta cromática, centrado en tonos fríos y cálidos contrastantes, contribuye a la atmósfera melancólica y contemplativa que emana de la obra.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, o sobre la fragilidad humana frente a las fuerzas naturales. La monumentalidad de las montañas y la intensidad del cielo sugieren una sensación de pequeñez e insignificancia ante lo sublime. La pincelada expresiva y los colores saturados podrían evocar emociones como la soledad, el asombro y la melancolía. El contraste entre la estabilidad aparente de las montañas y la inestabilidad del cielo podría simbolizar la dualidad inherente a la existencia: la lucha entre la permanencia y el cambio, la seguridad y la incertidumbre.