Annibale Carracci – #46144
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En lo más alto, se aprecia una figura femenina con un niño en brazos, ataviada con ropas de gran opulencia. Su mirada es serena y dirigida hacia abajo, como otorgando bendición o protección a los presentes. Dos querubines la flanquean, añadiendo un elemento de divinidad y gracia celestial.
Debajo de ella, se despliega una serie de figuras masculinas que interactúan entre sí. A la izquierda, un hombre con barba y vestimenta púrpura sostiene un objeto alargado, posiblemente un bastón o cetro, extendiéndolo hacia el centro de la composición. A su derecha, otro personaje, envuelto en hábitos marrones, inclina la cabeza para recibir una acción que parece ser una bendición o ungimiento. Un tercer hombre, desnudo hasta la cintura y con una expresión intensa, se encuentra a la derecha, señalando hacia arriba, como si indicara la fuente de la gracia divina.
En la parte inferior izquierda, un pequeño puto recostado añade un elemento de vulnerabilidad y ternura a la escena. Su posición horizontal contrasta con la verticalidad predominante en el resto de la composición.
La disposición de los personajes sugiere una jerarquía: la figura femenina en lo alto representa una autoridad superior, mientras que las figuras masculinas se someten a su influencia o reciben sus bendiciones. El gesto del hombre desnudo, apuntando hacia arriba, refuerza esta idea de dependencia y reverencia. El objeto sostenido por el personaje de la izquierda podría simbolizar poder, autoridad o incluso un instrumento de ofrenda.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: ocres, dorados, marrones y rojos dominan la escena, contribuyendo a crear una atmósfera de solemnidad y devoción. La luz, además de resaltar los volúmenes, acentúa el dramatismo del momento, sugiriendo un evento trascendental o sagrado. La composición en su conjunto transmite una sensación de orden y equilibrio, aunque con una marcada teatralidad que invita a la contemplación y a la reflexión sobre temas como la fe, la autoridad y la gracia divina.