Fra Angelico – Compagnia di San Francesco Altarpiece, predella - The meeting of St. Dominic and St. Francis
Ubicación: Gemäldegalerie, Berlin.
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La escena central gira alrededor del gesto de saludo entre dos hombres vestidos con hábitos marrones y capuchas. Sus manos se encuentran en un apretón formal, transmitiendo una sensación de respeto mutuo y posiblemente, reconocimiento o bendición. La postura de ambos es ligeramente inclinada, lo que sugiere humildad y reverencia. Un tercer individuo, vestido con un hábito negro, se encuentra a la derecha, observando el intercambio con una expresión serena. Su posición marginal podría indicar un rol secundario en este encuentro significativo.
En el plano superior, una figura femenina, presumiblemente la Virgen María, aparece representada con vestimentas azules y rojas, extendiendo sus brazos en un gesto de bienvenida o bendición. La luz que emana de ella ilumina parcialmente la escena inferior, sugiriendo su influencia divina sobre los acontecimientos terrenales.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos – marrones, ocres y grises – que evocan sencillez y austeridad, características propias del ideal religioso medieval. El uso limitado del color azul en la figura de María contrasta con el resto de la composición, enfatizando su naturaleza celestial y su papel como intercesora entre lo divino y lo humano.
La disposición espacial es notablemente plana, sin una marcada perspectiva que sugiera profundidad. Esta característica estilística, común en la pintura medieval, contribuye a un efecto de bidimensionalidad que acentúa el carácter simbólico de los personajes y del entorno.
Subtextualmente, esta pintura podría aludir a la unión de dos órdenes religiosas o espirituales, simbolizando una convergencia de ideales y prácticas devocionales. El gesto de saludo entre las figuras centrales sugiere un reconocimiento mutuo y una colaboración en la propagación de la fe. La presencia de la Virgen María refuerza el mensaje de bendición divina y protección sobre aquellos que se dedican al servicio religioso. En definitiva, la obra transmite un sentido de armonía espiritual y devoción religiosa, invitando a la contemplación y a la reflexión sobre los valores fundamentales de la fe cristiana.