Fra Angelico – 12. Raising of Lazarus
Ubicación: National museum of San Marco, Florence (Museo Nazionale di San Marco).
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El foco central es la figura resucitada, emergiendo lentamente de la tumba con un gesto de confusión y fragilidad. Sus vendas están desatadas, revelando parcialmente su rostro demacrado. La representación de sus manos y pies, aunque intenta sugerir la anatomía, carece de naturalismo, contribuyendo a una sensación general de artificialidad.
A su derecha, se encuentra una figura central con un halo dorado que lo distingue. Este personaje extiende su mano hacia el resucitado, como si fuera el catalizador del milagro. Su vestimenta azul intenso contrasta con los tonos más apagados del resto de la escena, atrayendo inmediatamente la atención del espectador. Alrededor de él se agrupan varios personajes, entre ellos mujeres veladas que expresan una mezcla de asombro y devoción. Los rostros de estos últimos están idealizados, con rasgos suaves y expresiones contenidas.
La arquitectura en el fondo, con sus muros almenados y su perspectiva simplificada, refuerza la sensación de un escenario teatralizado. La ausencia de profundidad espacial es característica del estilo artístico predominante. El cielo azul intenso, casi uniforme, contribuye a una atmósfera irreal y trascendente.
Subtextualmente, la pintura parece enfatizar más el acto milagroso que la humanidad del resucitado o el sufrimiento de sus allegados. La rigidez en las poses y la falta de expresividad individual sugieren una intención didáctica: presentar un evento divino con claridad y solemnidad, más que explorar la complejidad emocional de los personajes involucrados. La composición, aunque equilibrada, transmite una sensación de frialdad y distancia, posiblemente buscando transmitir la trascendencia del acontecimiento sobre el ámbito humano. La luz, aunque presente, no modela las figuras de manera naturalista, sino que sirve para resaltar elementos clave y acentuar la teatralidad de la escena. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía: la figura central es indiscutiblemente el punto focal, mientras que los demás participan en un ritual sagrado.