Fra Angelico – Linaioli Tabernacle - Angel making music
Ubicación: National museum of San Marco, Florence (Museo Nazionale di San Marco).
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Las alas, doradas y estilizadas, se extienden a ambos lados del ángel, contribuyendo a una sensación de elevación espiritual. La aureola que rodea su cabeza enfatiza su naturaleza celestial y divina. La expresión facial es notable por su quietud; los ojos, ligeramente hundidos, transmiten una introspección profunda, mientras que la boca esboza una sonrisa contenida, casi imperceptible.
En las manos del ángel se aprecia un instrumento musical, posiblemente un tipo de cítara o arpa pequeña. La postura con la que sostiene el instrumento sugiere una melodía silenciosa, una música interior que emana de su ser. El gesto es delicado y preciso, indicando maestría y devoción en la ejecución.
En la parte inferior del soporte, se vislumbra un pequeño círculo decorativo, cuyo significado exacto resulta ambiguo; podría interpretarse como un símbolo heráldico o una representación alegórica de algún elemento relacionado con el contexto original de la obra.
La paleta cromática es limitada pero efectiva: los tonos terrosos y dorados predominan, creando una atmósfera de recogimiento y misticismo. La luz, aunque uniforme, resalta las texturas de la túnica y del cabello, aportando volumen a la figura. El fondo, de un color ocre apagado, se desvanece en la penumbra, concentrando la atención en el ángel y acentuando su carácter trascendente.
Subtextualmente, esta representación parece evocar una reflexión sobre la música como vehículo para la conexión con lo divino. El ángel músico no solo interpreta melodías, sino que las encarna; es un intermediario entre el cielo y la tierra, un mensajero de paz y armonía. La serenidad en su rostro sugiere una aceptación silenciosa del destino, una entrega a la voluntad superior. La composición vertical refuerza esta idea de ascensión espiritual, invitando al espectador a elevarse por encima de lo terrenal y contemplar la belleza trascendente.