Henry Justice Ford – The Sea-lady allures Maurice into the sea
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El muchacho, vestido con ropas más convencionales, se encuentra parcialmente oculto por la figura femenina y una multitud de criaturas marinas. Su postura denota una mezcla de fascinación y resignación; parece estar siendo atraído irresistiblemente hacia el agua, como hipnotizado por la presencia de la ninfa. La música que emana del instrumento que sostiene en sus manos podría simbolizar la seducción o un trance inducido por la magia del mar.
El entorno está poblado de una fauna marina exuberante: peces de diversas especies nadan alrededor de las figuras, mientras que un cangrejo emerge prominentemente en el primer plano, añadiendo una nota de misterio y peligro a la escena. La costa rocosa al fondo, bañada por una luz tenue y rojiza, contribuye a la atmósfera melancólica y sugerente del conjunto.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la tentación, la pérdida de la inocencia y el poder irresistible de la naturaleza. La ninfa marina representa una fuerza primordial, un arquetipo femenino asociado con lo desconocido y peligroso que reside en las profundidades del océano. El joven simboliza la vulnerabilidad humana ante este poder, su capacidad para ser seducido y arrastrado a un mundo más allá de su comprensión. El agua, elemento central de la composición, funciona como una barrera entre dos mundos, pero también como un portal hacia lo desconocido, prometiendo tanto placer como destrucción. La escena evoca una sensación de fatalidad inminente; el joven parece estar renunciando voluntariamente a su seguridad y a su mundo conocido para entregarse al abrazo del mar.