21enseig Jean-Antoine Watteau (1684-1721)
Jean-Antoine Watteau – 21enseig
Editar atribución
Descargar a tamaño completo: 1270×680 px (0,1 Mb)
Pintor: Jean-Antoine Watteau
Jean Antoine Watteau era hijo de un techador, adicto al dibujo desde la infancia. De joven, sin medios de subsistencia, copió en serie cuadros de maestros de la pintura. Las reproducciones, que hoy se realizan mediante impresión digital, el joven Watteau las repintó, cada una por separado. Sin embargo, a pesar de su incesante diligencia, el futuro artista tiene un carácter muy intratable, por lo que a menudo cambia de profesor y de empleador.
Descripción del cuadro de Jean Antoine Watteau "El cartel de la tienda de Gersen".
Jean Antoine Watteau era hijo de un techador, adicto al dibujo desde la infancia. De joven, sin medios de subsistencia, copió en serie cuadros de maestros de la pintura. Las reproducciones, que hoy se realizan mediante impresión digital, el joven Watteau las repintó, cada una por separado. Sin embargo, a pesar de su incesante diligencia, el futuro artista tiene un carácter muy intratable, por lo que a menudo cambia de profesor y de empleador. Fue alumno de Claude Gillot durante mucho tiempo, tomando de su mentor la pasión por la representación de escenas teatrales y la vida de los actores. El género de su obra se denominó más tarde "Fiesta galante", por el nombre de uno de sus cuadros. Las obras de Watteau fueron muy populares entre sus contemporáneos.
El lienzo "Cartel de la tienda de Gersen", el último que el artista tuvo tiempo de dibujar antes de su muerte. Gersen era amigo de Jean Antoine y el artista, gravemente enfermo, permaneció con él durante el último año de su vida. Jersen había comprado recientemente una tienda de antigüedades y se ofreció a pintar un cartel para su adquisición. Como tal, el cartel no era realmente necesario; Jersen sólo intentaba mantener a su amigo moribundo ocupado con algo de trabajo. Pero el cuadro tuvo éxito; hoy se considera la mejor obra del artista, su "canto del cisne". A pesar de su gran tamaño, inusual para el artista, fue pintado en sólo una semana, con Watteau trabajando sólo por las mañanas. Esta es la única obra del artista en la que la acción se desarrolla en un interior y no en un paisaje.
El cuadro fue pintado en dos lienzos separados, enmarcados juntos, probablemente porque no se pudo encontrar el lienzo de tamaño adecuado. La tienda de antigüedades representada por el artista está cubierta de cuadros del suelo al techo. En la esquina izquierda, los sirvientes empacan un retrato antiguo en una caja. A la derecha, compradores potenciales examinan la mercancía. Se cree que, bajo la apariencia de un simple cartel, Watteau presentó la historia de la pintura tal y como la imaginaba.
Кому понравилось
Пожалуйста, подождите
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Necesitas iniciar sesión
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).















No se puede comentar Por qué?
A la izquierda, un hombre ataviado con ropas sencillas, quizás un sirviente o encargado de mantenimiento, se encuentra frente a una estructura elevada, presumiblemente un invernadero o estufa, donde se cultivan plantas exóticas. Su gesto, al parecer intentando manipular algún mecanismo, denota una labor cotidiana y humilde en contraste con el lujo circundante. Una mujer, vestida con un elegante atuendo de la época, observa la escena con curiosidad, mientras que otro hombre, ligeramente alejado, parece supervisar o participar en la actividad.
En la sección derecha, se despliega una reunión social más formal. Un grupo de personas, incluyendo hombres con pelucas y mujeres con vestidos ostentosos, están reunidos alrededor de una mesa cubierta con documentos o quizás un juego. La atmósfera es de refinamiento y protocolo, aunque también se percibe cierta tensión o incomodidad en las expresiones faciales de algunos presentes. Una mujer joven, sentada frente a la mesa, parece ser el centro de atención, mientras que un hombre mayor, presumiblemente una figura de autoridad, observa con detenimiento lo que ocurre.
La iluminación juega un papel crucial en la obra. La luz tenue y difusa crea una atmósfera misteriosa y melancólica, acentuando las sombras y los contrastes entre las figuras. El uso del claroscuro contribuye a la sensación de profundidad y realismo, al tiempo que sugiere una crítica implícita a la frivolidad y el artificio de la aristocracia.
El fondo está ricamente decorado con numerosos cuadros, que parecen representar escenas mitológicas o históricas. Esta profusión de imágenes refuerza la idea de un entorno opulento y sofisticado, pero también puede interpretarse como una burla irónica a la pretensión cultural de la clase dominante.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la desigualdad social, la decadencia moral y la superficialidad de las relaciones humanas. El contraste entre el trabajo arduo del hombre en el invernadero y la ostentación de la reunión social sugiere una crítica velada a la injusticia y la hipocresía de la sociedad de la época. La presencia de un perro al pie de la mesa, aparentemente ajeno a los acontecimientos que se desarrollan, podría simbolizar la inocencia perdida o la indiferencia ante el sufrimiento humano. En definitiva, la obra invita a una reflexión sobre las contradicciones inherentes a la condición humana y a la fragilidad de los valores sociales.