Carlo Arienti – Massacre
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En primer plano, una mujer, vestida con ropas claras y parcialmente cubierta por un manto amarillo, se encuentra postrada sobre el suelo, su rostro expresando desesperación y dolor. En sus brazos sostiene a un bebé, cuya desnudez contrasta con la gravedad del momento; una mancha carmesí en el suelo sugiere una fatalidad inminente o ya consumada. A su lado, otra figura femenina, envuelta en un manto púrpura, se agacha con gesto de súplica, extendiendo sus manos hacia lo que parece ser el perpetrador de la violencia.
Este último, un hombre musculoso y barbudo, desnudo hasta la cintura y cubierto por una túnica anaranjada, avanza con determinación, su rostro marcado por una expresión de furia o quizás de resignación. Su postura es tensa, casi amenazante, y sus manos parecen prepararse para asestar un golpe. A su izquierda, otro personaje, ataviado con armadura romana y casco, se muestra como testigo o cómplice de la escena, con las manos sujetas por lo que parece ser una cadena.
La composición es dinámica; los cuerpos están dispuestos en posiciones diagonales que sugieren movimiento y caos. La perspectiva forzada acentúa la sensación de inestabilidad y angustia. El uso del color es igualmente significativo: el contraste entre los tonos claros de las vestimentas femeninas y la piel desnuda del hombre, junto con el rojo intenso de la sangre, contribuye a crear una atmósfera de tensión y tragedia.
Más allá de la representación literal de un acto violento, esta pintura parece explorar temas más profundos como la pérdida, la desesperación, la injusticia y la brutalidad del poder. La presencia de elementos clásicos sugiere una reflexión sobre el destino humano y la fragilidad de la civilización frente a la barbarie. El hecho de que los personajes no sean identificados específicamente permite al espectador proyectar sus propias interpretaciones y emociones en la escena, convirtiéndola en un espejo de las atrocidades humanas a lo largo de la historia. La imagen evoca una sensación de horror visceral, invitando a la reflexión sobre la naturaleza humana y las consecuencias de la violencia.