Louvre – LANFRANCO GIOVANNI - Coronation of the Virgin Mary with Saints Augustine and William of Aquitaine
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En lo alto, Cristo, con una expresión serena y poderosa, extiende su mano derecha para coronar a una figura femenina que se encuentra sentada en un trono celeste. La Virgen María, ataviada con ropajes de colores intensos –un azul profundo contrasta con el rojo del forro–, recibe la corona con una actitud de recogimiento y humildad. Su mirada está dirigida hacia su hijo, evidenciando una profunda conexión espiritual. La luz que emana de Cristo ilumina sus rostros, acentuando la solemnidad del momento.
Debajo, un hombre mayor, vestido con las vestimentas de un obispo, se arrodilla en señal de adoración y reverencia. Su rostro, marcado por la edad y una expresión de intensa devoción, dirige su mirada hacia la Virgen. A sus pies, pequeños ángeles, algunos con expresiones de alegría, otros con semblantes más contemplativos, refuerzan el carácter sagrado de la escena. La disposición de estos ángeles crea un movimiento ascendente que guía la vista del espectador hacia los personajes principales en lo alto.
La paleta cromática es rica y contrastada: los tonos cálidos del rojo y el dorado se contraponen a los fríos azules y blancos, generando una sensación de profundidad y dramatismo. La luz juega un papel fundamental, no solo para resaltar las figuras clave sino también para crear una atmósfera mística y trascendente.
Más allá de la representación literal de la coronación de la Virgen, la obra sugiere una reflexión sobre el poder divino, la intercesión maternal y la humildad ante lo sagrado. La figura del obispo, en su actitud de súplica, podría interpretarse como un símbolo de la humanidad que busca la gracia divina a través de la mediación de María. El conjunto transmite una sensación de esperanza y redención, invitando al espectador a contemplar la grandeza de la fe. La composición vertical acentúa la jerarquía entre el cielo y la tierra, enfatizando la conexión entre lo terrenal y lo divino.