Francois Pascal Simon Gerard – Portrait of Madame Regnault de Saint-Jean d’Angely (1775-1857)
Ubicación: Louvre (Musée du Louvre), Paris.
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La mujer presenta un rostro ovalado, con facciones delicadas y una expresión serena que denota inteligencia y cierta melancolía. El cabello, de un tono rojizo intenso, está recogido con sencillez, dejando a la vista parte del cuello y los hombros. La vestimenta es sobria: un vestido de color verde oscuro, adornado con un pañuelo blanco alrededor del cuello que aligera el conjunto. Se aprecia una pulsera dorada en uno de sus brazos y un anillo en otro dedo, detalles que sugieren su posición social acomodada.
El fondo se compone de una cortina verde esmeralda a la izquierda, que aporta verticalidad y dramatismo a la escena, y un paisaje difuminado a través de lo que parece ser una ventana o abertura rectangular. Este paisaje, con sus tonalidades azuladas y grises, introduce una nota de distancia y misterio, invitando a la contemplación. La luz incide sobre el rostro de la retratada, resaltando su belleza y creando un juego de sombras sutiles que modelan sus facciones.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece sugerir una reflexión sobre la identidad femenina en una época de transición social y cultural. La postura relajada y la mirada directa establecen una conexión con el espectador, mientras que la vestimenta discreta y la ausencia de elementos ostentosos podrían interpretarse como un símbolo de virtud y moderación. El paisaje distante evoca una sensación de anhelo o introspección, insinuando una vida interior rica y compleja. La elección del rojo para el cojín, color asociado a la pasión y la vitalidad, podría ser una sutil alusión a la fuerza interior de la retratada, contrastando con la aparente serenidad que emana su rostro. En definitiva, se trata de un retrato que trasciende la mera representación física para ofrecer una ventana a la psicología y el estatus social de una mujer de su tiempo.