Sven Richard Bergh – Johan Kindborg (1861-1907), artist, married to the wood engraver Emy Edman
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre viste un traje de chaqueta gris oscuro sobre una camisa con corbata, atisbando un chaleco texturizado. La paleta de colores es predominantemente terrosa: marrones, grises y ocres que contribuyen a una atmósfera de sobriedad y realismo. La luz incide desde la izquierda, iluminando su rostro y el lado frontal del cuerpo, mientras que las áreas restantes se sumen en una penumbra suave.
Un elemento central de la imagen es la paleta de pintor que sostiene sobre sus rodillas. Está cubierta de manchas de pintura de diversos colores, testimonio de su actividad artística. Junto a él, sobre la mesa, descansa un pincel y una botella de vidrio, posiblemente con disolvente o agua para limpiar los pinceles. Estos objetos no son meros accesorios; funcionan como símbolos de su oficio y de su proceso creativo.
La técnica pictórica es notablemente expresiva. Se aprecia una pincelada suelta y visible, que confiere a la obra un carácter informal y espontáneo. La falta de detalles minuciosos en el fondo sugiere una intención de centrar la atención en la figura del artista y en su relación con sus herramientas de trabajo.
En cuanto a los subtextos, se puede interpretar esta pintura como una reflexión sobre la identidad del artista y su lugar en el mundo. El retrato no busca idealizar al sujeto; más bien, presenta un vistazo honesto y sin adornos a su vida cotidiana. La mirada directa del hombre sugiere una invitación a compartir su perspectiva, a comprender su proceso creativo. La paleta de pintor, con sus colores vibrantes contrastando con la sobriedad del vestuario, podría simbolizar la tensión entre la realidad y la imaginación, entre el mundo exterior y el universo interior del artista. La presencia de los objetos relacionados con la pintura –el pincel, la botella– refuerza esta idea de un individuo dedicado a su arte, inmerso en su propio mundo creativo. La firma visible en la esquina inferior derecha, aunque discreta, subraya la autoría y la individualidad del trabajo realizado.