Part 3 – Jan Vermeyen (c.1500-1559) - The Antwerp merchant Hieronymus Tucher
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre está vestido con una rica prenda de corte holandés, adornada con un patrón floral sutilmente visible sobre el terciopelo negro. La elegancia del atuendo es reforzada por el cuello blanco de encaje, que contrasta con la oscuridad de la vestimenta. Sobre su cabeza, lleva un gorro oscuro con detalles peludos, una característica común en la moda de la época y que denota estatus social.
Su rostro presenta una expresión serena, aunque ligeramente melancólica. Los ojos, de color claro, miran directamente al espectador, estableciendo una conexión visual directa. La iluminación es suave y difusa, modelando los rasgos faciales con delicadeza y resaltando la textura de la piel. Se aprecia un cierto realismo en la representación de las imperfecciones, como pequeñas cicatrices o venas visibles, que le otorgan al retrato una mayor autenticidad.
Un elemento particularmente llamativo son sus manos, prominentemente dispuestas en primer plano. Una de ellas está abierta, con la palma hacia arriba, como ofreciendo algo o invitando a la contemplación. En uno de los dedos se observa un anillo ostentoso, símbolo inequívoco de riqueza y poder. La disposición de las manos sugiere una actitud de apertura y confianza, pero también puede interpretarse como una invitación a examinar más detenidamente al retratado.
El fondo oscuro, casi ausente, no solo sirve para destacar la figura principal, sino que también crea una atmósfera de misterio e introspección. La ausencia de elementos decorativos en el entorno sugiere un enfoque en la individualidad y el carácter del hombre representado.
En términos subtextuales, se puede inferir que el retrato busca transmitir una imagen de prosperidad, autoridad y refinamiento. La riqueza material, evidenciada por la vestimenta y el anillo, es complementada por una expresión facial que denota inteligencia y solidez moral. El gesto de las manos podría interpretarse como una invitación a confiar en su juicio o a reconocer su influencia. En definitiva, se trata de un retrato diseñado para proyectar una imagen cuidadosamente construida de poder y prestigio social dentro del contexto económico y político de la época.