Hugo Birger – The Artist’s Studio, with Selfportrait
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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En esta composición pictórica, se observa un espacio que parece ser el taller de un artista. La iluminación es tenue y concentrada, creando una atmósfera introspectiva y ligeramente melancólica. A la izquierda, una estatua masculina desnuda, en bronce o similar material, domina la escena. Su postura, con los brazos alzados como si expresara sorpresa o dolor, contrasta con la quietud del resto de los elementos. La figura se sitúa frente a un telón rojo intenso que acentúa su volumen y dramatismo.
A la derecha, el artista, representado en autorretrato, está sentado frente a una mesa cubierta con un mantel floreado. Se encuentra absorto en la escritura o dibujo, con la mirada dirigida hacia abajo, sugiriendo concentración y quizás también duda o reflexión. Su atuendo, con un cuello alto y mangas abullonadas, evoca un estilo del siglo XVII, lo que podría indicar una fascinación por el arte clásico y sus referentes históricos.
Sobre la mesa se disponen diversos objetos: un cráneo humano, un globo terráqueo, instrumentos de escritura y un documento o boceto sobre el que trabaja el artista. La presencia del cráneo introduce una nota memento mori, recordatorio de la fugacidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte, temas recurrentes en el arte barroco y que podrían estar reflejando una preocupación existencial por parte del autor. El globo terráqueo, a su vez, podría simbolizar la ambición intelectual o el deseo de abarcar un conocimiento vasto.
En el fondo, se distingue una armadura sobre lo que parece ser un nicho o repisa, añadiendo una capa adicional de referencias históricas y aludiendo a la vanidad del poder terrenal. La composición en su conjunto sugiere una reflexión sobre la condición humana, el proceso creativo y la relación entre el artista y su obra. El espacio se siente cargado de simbolismo, invitando a la contemplación y a la interpretación personal. La disposición de los objetos y las figuras no parece casual; más bien, están cuidadosamente orquestados para transmitir un mensaje complejo sobre la vida, la muerte, el arte y la búsqueda del conocimiento.