Part 2 Louvre – Caspar Netscher -- Pair of a chanteuse and a theorbe player, also called ’The Singing Lesson’
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer central, vestida con un elegante vestido blanco, sostiene unas partituras, sugiriendo que está participando en una lección o práctica vocal. Su expresión es concentrada, casi seria, lo cual contrasta con la actitud más relajada de las otras dos figuras. La iluminación incide sobre su rostro y el tejido de su vestido, resaltando la textura y el volumen.
A su izquierda, una mujer ataviada con un abrigo de piel se apoya contra la pared, mostrando una pose de contemplación o aburrimiento. Su mirada está dirigida hacia abajo, como si estuviera absorta en sus propios pensamientos. La presencia de este personaje introduce una nota de introspección y quizás, cierta distancia emocional respecto a la actividad musical que se desarrolla.
El hombre, situado junto a la mesa, toca un instrumento de cuerda, probablemente una theorbe o un laud. Su postura es relajada, con la cabeza ligeramente inclinada hacia el lado, como si estuviera escuchando atentamente a la mujer que canta. La disposición de los objetos sobre la mesa – frutas, un jarrón y otros adornos – contribuye a crear una atmósfera de opulencia y sofisticación.
En el fondo, se aprecia una escultura al desnudo, parcialmente oculta por las cortinas, lo cual añade una dimensión clásica y erudita a la escena. La luz que entra por una ventana difusa ilumina el jardín visible a través de los ventanales, sugiriendo un vínculo entre el espacio interior y el mundo exterior.
La pintura parece explorar temas relacionados con la educación musical, el refinamiento social y las relaciones interpersonales dentro de una élite acomodada. La disposición de los personajes y sus expresiones faciales invitan a la reflexión sobre la dinámica del poder, la jerarquía social y la complejidad de las emociones humanas. El uso sutil de la luz y la sombra contribuye a crear una atmósfera de intimidad y elegancia que caracteriza al período en el que fue creada esta obra. La composición, cuidadosamente equilibrada, sugiere un ambiente de armonía y orden, propio de los ideales estéticos de la época.