Part 2 Louvre – Attributed to Paolo Veronese -- Esther and Ahasuerus
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En primer plano, dos mujeres jóvenes, vestidas con ropajes suntuosos y elaborados, dirigen su atención hacia un hombre de porte regio, sentado en un sillón ricamente adornado. La mujer a la izquierda, de rostro sereno y mirada ligeramente lánguida, parece presentar algo o alguien al rey. Su acompañante, más cercana al monarca, muestra una expresión que oscila entre la deferencia y la expectación.
El rey, con su corona ostentosa y vestimenta lujosa, irradia autoridad. Sin embargo, su rostro revela una mezcla de cansancio y quizás, un dejo de melancolía. A su alrededor se agrupan varios personajes masculinos, vestidos con atuendos que sugieren diferentes rangos dentro de la corte: consejeros, eunuquos, o dignatarios. Sus gestos son variados; algunos observan atentamente lo que ocurre, mientras que otros parecen absortos en sus propios pensamientos.
Un detalle significativo es la presencia de una pequeña figura infantil, vestida con un manto rojo intenso, sentada sobre el sillón real. Su posición sugiere una importancia especial, aunque su rostro permanece oculto a la vista del espectador. En el fondo, detrás de los personajes principales, se alza una escultura desnuda de un hombre joven, que añade una dimensión clásica y mitológica a la composición.
La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de tonos dorados, rojos y marrones, que contribuyen a crear una atmósfera de riqueza y poder. La atención al detalle en los tejidos, las joyas y los adornos arquitectónicos es notable, evidenciando un gran dominio técnico por parte del artista.
Más allá de la representación literal de la escena, se perciben subtextos relacionados con el poder, la belleza, la gracia y la intriga palaciega. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía social muy marcada, mientras que las expresiones faciales y los gestos sutiles insinúan tensiones y secretos ocultos tras la fachada de opulencia. La escultura en el fondo podría interpretarse como un símbolo de la idealización del cuerpo humano o como una referencia a la tradición artística clásica. En definitiva, la obra invita a una reflexión sobre las dinámicas del poder y la complejidad de las relaciones humanas dentro de un contexto cortesano.