Part 2 Louvre – Carlo Maratti -- The sleep of the infant Jesus with musician angels
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El niño, desnudo y vulnerable, reposa plácidamente sobre sus brazos, su cuerpo modelado con gran realismo anatómico. La delicadeza en la representación de sus facciones y la expresión de sueño profundo sugieren fragilidad e inocencia. Un halo tenue rodea su cabeza, acentuando su naturaleza divina.
El entorno se diluye en una penumbra que resalta a los personajes principales. A ambos lados de la figura central, un grupo de ángeles músicos contribuyen a la atmósfera de recogimiento y paz. Uno de ellos toca una lira, otro sostiene un instrumento de cuerda, mientras que otros más observan con expresiones de reverencia. La presencia de estos seres celestiales refuerza el carácter sagrado del momento representado.
La composición se articula en torno a una pirámide visual, donde la figura femenina actúa como vértice superior y el niño dormido como foco central. El uso de colores cálidos –rosas, azules, dorados– contribuye a crear un ambiente de intimidad y calidez. La luz, proveniente de una fuente no visible, ilumina selectivamente los rostros y las figuras más importantes, generando contrastes que acentúan su volumen y expresividad.
Subyacentemente, la pintura explora temas como la maternidad, la divinidad, la inocencia y la protección. El sueño del niño puede interpretarse como una metáfora de la vulnerabilidad humana frente al poder divino, o como un símbolo de paz y esperanza en medio de la adversidad. La actitud contemplativa de la mujer sugiere una profunda conexión espiritual con el infante, mientras que los ángeles músicos añaden una dimensión celestial a la escena. La delicadeza del tratamiento pictórico invita a la reflexión sobre la fragilidad de la vida y la importancia de la fe. El rosal en primer plano, pequeño pero presente, podría simbolizar la belleza efímera y el amor puro.