Pierre-Jacques Volaire – Bathing Men
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto un conjunto de figuras que parecen participar en rituales de baño y juego acuático. Uno de ellos se lanza desde la roca hacia el agua, capturado en pleno movimiento, mientras otros dos observan o participan activamente en la escena. La presencia de una figura sentada sobre la roca, con un niño a su lado, sugiere una dinámica familiar o de tutoría. Un perro, posado junto a ellos, añade un elemento de cotidianidad y domesticidad al conjunto.
En el plano medio, se distingue un barco de velas desplegadas, anclado en la bahía. Su presencia introduce una nota de conexión con el mundo exterior, sugiriendo viajes, comercio o incluso la posibilidad de una aventura inminente. La silueta del barco se difumina ligeramente por la niebla, lo que acentúa su carácter distante y misterioso.
El fondo de la pintura está dominado por un imponente promontorio rocoso coronado por una estructura arquitectónica fortificada – posiblemente un castillo o fortaleza. Esta construcción, situada en la lejanía, se eleva sobre el paisaje como un símbolo de poder, estabilidad y dominio territorial. La niebla que envuelve el promontorio contribuye a su aura de inaccesibilidad e inexpresividad.
Más allá de la representación literal de una escena costera, esta pintura parece aludir a temas más profundos relacionados con la naturaleza humana, la juventud, el juego, la vigilancia y la conexión entre lo doméstico y lo salvaje. La disposición de las figuras, sus gestos y expresiones, sugieren una exploración de la vitalidad física, la inocencia y la transición hacia la madurez. La presencia del barco y la fortaleza en el fondo podrían interpretarse como símbolos de ambición, poder y la inevitable confrontación con el mundo exterior. El uso de la luz tenue y la atmósfera brumosa refuerza la sensación de misterio e invita a una reflexión sobre la fugacidad del tiempo y la naturaleza efímera de la existencia.