Part 6 Louvre – Francesco Albani (1578-1660) -- The Repose of Venus and Vulcan
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En primer plano, una figura femenina recostada sobre un lecho rojo domina la composición. Su postura es de relajación y aparente despreocupación, aunque su rostro denota una cierta melancolía o introspección. A su alrededor se agrupan varias figuras masculinas, algunas con instrumentos musicales (laúd, flauta), que parecen ofrecerle un entretenimiento festivo. La presencia de niños alados, cupidos, es constante; algunos los rodean, otros participan en juegos y bromas, mientras que unos pocos se elevan por encima del follaje, creando una sensación de ligereza y divinidad.
El paisaje, aunque idealizado, no carece de detalles realistas. Se distinguen árboles frondosos, un arroyo serpenteante y una vegetación densa que contribuyen a la atmósfera idílica. La luz es uniforme y difusa, sin sombras marcadas, lo que acentúa la sensación de calma y serenidad.
La disposición de los personajes sugiere una jerarquía: la figura femenina central parece ser el foco principal de atención, mientras que los demás participan en un ritual o celebración a su alrededor. El contraste entre la quietud de la mujer y la actividad juguetona de los cupidos introduce una tensión subyacente. Se intuye una posible alusión a la dualidad del amor: tanto fuente de placer como de melancolía, de alegría como de sufrimiento. La presencia de figuras masculinas podría interpretarse como una representación de las diferentes facetas del deseo y la adoración.
El uso de colores cálidos – rojos, dorados, ocres – refuerza la atmósfera sensual y festiva, mientras que el cielo azul claro aporta un elemento de trascendencia y espiritualidad. La composición general es equilibrada y armoniosa, aunque con una sutil sensación de movimiento gracias a la disposición dinámica de las figuras y al juego de luces y sombras. La escena evoca un mundo de ensueño, donde los dioses y los mortales se mezclan en un ambiente de paz y belleza idealizada.