Part 6 Louvre – Тенирс, Давид II (1610 Антверпен - 1690 Брюссель) -- Пир блудного сына
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En el primer plano, un hombre ataviado con ropas ostentosas –un manto carmesí sobre su atuendo– se encuentra sentado en un banco, apoyándose en un bastón. Su postura es relajada, casi despreocupada, contrastando con la formalidad del resto de los presentes. A su lado, una mujer y un niño le ofrecen una bandeja con lo que parecen ser frutas o pan. La presencia del perro a sus pies refuerza esta sensación de comodidad y disfrute personal.
El segundo grupo, situado tras una valla de madera, se concentra en torno a la mesa. Se aprecia una familia reunida, aunque las expresiones faciales son difíciles de interpretar con precisión debido a la distancia. La iluminación sobre ellos es más tenue que sobre el hombre del primer plano, sugiriendo una separación entre ambos grupos. La mesa está repleta de comida: carnes asadas, frutas, pan y jarras con líquidos, indicando un banquete generoso.
El patio en sí mismo está meticulosamente representado, con detalles como la vegetación, los edificios circundantes y el cielo parcialmente nublado. Un cartel colgante sobre la entrada a la vivienda añade una nota de misterio o posible significado simbólico que requiere mayor investigación para descifrar completamente.
Subtextualmente, la obra plantea interrogantes sobre las jerarquías sociales y la moralidad. El hombre con el manto carmesí parece disfrutar de un privilegio especial, separado del resto de los comensales. La abundancia de comida podría interpretarse como una representación de la prosperidad material, pero también como una posible crítica al exceso y a la indulgencia. La presencia del niño sugiere una transmisión intergeneracional de valores o costumbres, mientras que el perro simboliza lealtad y compañía. El contraste entre la luz y la sombra acentúa las diferencias entre los grupos representados, invitando a una reflexión sobre la desigualdad y la posición social. La escena, en su conjunto, evoca un ambiente de opulencia y celebración, pero también insinúa una posible tensión o conflicto subyacente.