Vincent van Gogh – Self-Portrait
Ubicación: Van Gogh Museum, Amsterdam.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se articula alrededor de tonos terrosos y verdes oscuros, con contrastes marcados por los amarillos y ocres que definen el cabello y la barba del retratado. La pincelada es visiblemente expresiva, densa y empastada, siguiendo direcciones variadas que contribuyen a una textura vibrante en toda la superficie de la obra. El fondo, aunque oscuro, no es uniforme; se percibe un movimiento sutil creado por las pinceladas, lo que evita una sensación de vacío o monotonía.
La barba rojiza y el cabello rubio, con reflejos dorados, son elementos distintivos que acentúan la individualidad del retratado. La luz incide principalmente sobre el rostro, resaltando los rasgos faciales y creando un juego de sombras que modelan las facciones. El atuendo, compuesto por una chaqueta oscura y una camisa con cuello almidonado, sugiere una cierta formalidad, aunque la informalidad de la ejecución pictórica introduce una disonancia interesante.
Subtextualmente, el retrato podría interpretarse como una exploración de la identidad personal y un intento de confrontación consigo mismo. La mirada directa, sin artificios ni idealizaciones, revela una honestidad brutal y una vulnerabilidad contenida. La técnica expresiva, con su pincelada vigorosa y sus contrastes cromáticos, sugiere una sensibilidad exacerbada y una profunda carga emocional. El fondo oscuro podría simbolizar la incertidumbre o las dificultades que enfrenta el artista, mientras que la luz sobre el rostro representa quizás un anhelo de claridad o auto-comprensión. En definitiva, se trata de una imagen que invita a la reflexión sobre la condición humana y la complejidad del ser interior.