Rijksmuseum: part 1 – Steen, Jan van der -- Gezicht op Constantinopel en het Serail vanuit de Zweedse ambassade te Pera, 1770 - 1780
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El cielo ocupa una parte considerable del lienzo, mostrando una atmósfera luminosa con nubes dispersas que sugieren un día soleado. La luz incide sobre el agua, creando reflejos brillantes y contribuyendo a la sensación de amplitud y profundidad. La paleta cromática es predominantemente terrosa, con tonos ocres, marrones y verdes en la costa, contrastados por los azules del agua y los grises del cielo.
En el plano inmediato, se distinguen edificios de diversa altura y arquitectura, algunos con cúpulas que sugieren una influencia oriental. La densidad de la construcción indica una ciudad bulliciosa y poblada. El estrecho está lleno de barcos de diferentes tamaños: veleros, embarcaciones mercantes y posiblemente buques militares. Esta actividad marítima subraya la importancia comercial y estratégica del lugar.
La perspectiva es clara y precisa, lo que permite al espectador percibir la inmensidad de la ciudad y su entorno. La línea del horizonte está definida con nitidez, acentuando la distancia y creando una sensación de profundidad. El detalle en los edificios más cercanos contrasta con la representación más esquemática de las zonas lejanas, lo que refuerza el efecto de perspectiva.
Más allá de la mera descripción geográfica, esta pintura parece ofrecer una reflexión sobre el poderío y la riqueza de la ciudad representada. La presencia de embarcaciones mercantiles sugiere un importante centro comercial, mientras que los edificios imponentes denotan prosperidad y estabilidad política. La posición del observador, desde una embajada, implica una mirada externa, posiblemente diplomática o incluso de vigilancia, sugiriendo una relación compleja entre el observador y la ciudad representada. La escena evoca una atmósfera de exotismo y fascinación por lo desconocido, propia de las representaciones de Oriente en el siglo XVIII. La meticulosidad con que se ha representado cada detalle sugiere un interés no solo estético sino también documental, buscando capturar la esencia de un lugar lejano y significativo.