Rijksmuseum: part 1 – Meijer, Hendrick de -- De verovering van de stad Hulst op de Spanjaarden, 5 november 1645, 1645
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El artista ha distribuido a los personajes con cierta deliberación. A la izquierda, bajo un toldo adornado con una bandera tricolor (naranja, blanco y azul), se agrupan soldados en espera, algunos montados a caballo, otros conversando. La presencia de esta bandera es significativa, indicando probablemente el bando victorioso. En el centro del primer plano, alrededor de una carreta que parece contener provisiones o documentos, un grupo de oficiales discute con gestos animados. La iluminación sobre estos personajes resalta su importancia dentro de la escena.
El segundo plano se abre a una vista panorámica del estuario y la ciudadela al fondo. Se distinguen varias embarcaciones navegando en el agua, algunas con velas desplegadas, lo que sugiere actividad comercial o logística continua. El horizonte está difuminado por una bruma suave, creando una sensación de profundidad y distancia. La ciudadela, aunque distante, se presenta como un símbolo de poder y control territorial.
La paleta de colores es dominada por tonos terrosos: marrones, ocres y grises, que refuerzan la atmósfera realista y sombría del evento representado. El uso de la luz es sutil pero efectivo; ilumina selectivamente a los personajes clave, creando contrastes que dirigen la mirada del espectador.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de victoria, reconstrucción y el peso de la responsabilidad tras un conflicto armado. La calma aparente en el campamento contrasta con la posible devastación implícita en la ciudadela distante. La presencia de civiles entre los soldados sugiere una preocupación por el bienestar de la población civil después de la guerra. El diálogo entre los oficiales podría representar las decisiones difíciles que deben tomarse para consolidar la victoria y restablecer el orden. La bandera tricolor, más allá de su función identificativa, simboliza la identidad y la legitimidad del bando triunfante. En definitiva, se trata de una representación no solo de un evento militar específico, sino también de las consecuencias humanas y políticas que lo acompañan.