Jacques Joseph Tissot – img232
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El vestuario de la retratada es notable: un sombrero grande adornado con cintas azules y blancas, un vestido oscuro con detalles en blanco y encaje, y un abanico que sostiene delicadamente entre sus dedos. La complejidad del atuendo sugiere una pertenencia a una clase social acomodada. La pose es introspectiva; la mujer apoya su mejilla en su mano, con una expresión de ensueño o ligera tristeza en el rostro. Su mirada se dirige hacia un punto indefinido más allá del espectador, invitando a la contemplación.
El uso del color es sutil pero efectivo. Predominan los tonos oscuros y apagados, interrumpidos por los toques de blanco y azul del sombrero y el vestido. La paleta cromática contribuye a la sensación general de quietud y melancolía. La pincelada parece fluida y suelta, característica de un estilo impresionista o post-impresionista.
Más allá de una simple representación de una mujer elegantemente vestida, esta pintura plantea interrogantes sobre el estado emocional del retratado. La expresión facial y la pose sugieren una reflexión interna, quizás una añoranza o una decepción velada. El abanico, un accesorio asociado a la coquetería y el romance, aquí parece más un objeto de consuelo que de seducción. La distancia entre la figura y el espectador crea una sensación de intimidad reservada, como si estuviéramos invitados a presenciar un momento privado de introspección. El entorno natural, aunque bello, no ofrece consuelo aparente; la mujer permanece aislada en su propia contemplación. En definitiva, la obra evoca una atmósfera de elegancia melancólica y sugiere una complejidad emocional subyacente.