Johannes Vermeer – Woman with a Balance
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es uno de los elementos más destacados. Una luz intensa, proveniente de un punto fuera del campo visual, ilumina parcialmente el rostro y las manos de la mujer, mientras que el resto de la escena se sume en una penumbra profunda. Este contraste lumínico acentúa la figura central y crea una atmósfera de misterio e introspección.
La vestimenta de la mujer es notable: un atuendo elegante con detalles blancos que contrastan con el oscuro abrigo forrado de piel, posiblemente visón. La complejidad del tejido y la riqueza de los materiales sugieren un estatus social elevado. El velo que cubre su cabello añade una capa de formalidad y quizás alude a convenciones sociales o religiosas.
En la mesa, además de la balanza, se distinguen pequeños objetos metálicos, posiblemente monedas o joyas. La presencia de estos elementos introduce una connotación materialista, aunque no necesariamente negativa. Podría interpretarse como una reflexión sobre el valor, tanto intrínseco como simbólico, y la importancia de la medición en la vida cotidiana.
El fondo, difuso y oscuro, presenta un cuadro colgado en la pared, cuya iconografía es difícil de discernir con claridad debido a la falta de luz. Esta imagen dentro de la imagen podría ser una referencia alegórica o religiosa, añadiendo otra capa de significado a la obra.
La postura de la mujer, ligeramente inclinada hacia adelante y con una expresión serena, transmite una sensación de quietud y contemplación. No hay indicios de emoción evidente; su rostro es casi inexpresivo, lo que invita al espectador a proyectar sus propias interpretaciones sobre su estado mental.
En general, la pintura evoca un ambiente de introspección y reflexión. La combinación de elementos como la luz, la vestimenta, los objetos en la mesa y el fondo difuso contribuyen a crear una atmósfera ambigua que invita a múltiples lecturas. Se percibe una tensión entre lo material y lo espiritual, lo visible y lo oculto, dejando al espectador con más preguntas que respuestas.