Johannes Vermeer – The allegory of faith
Ubicación: Metropolitan Museum of Arts, New York.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es dramática, concentrándose en la figura femenina y los elementos más significativos del primer plano, mientras que el resto se sume en una penumbra densa. Esta técnica acentúa su aislamiento y resalta su expresión serena, casi melancólica. Su mano descansa sobre un libro abierto, símbolo de sabiduría o revelación divina, junto a una cáliz y una cruz, elementos ineludibles del contexto religioso que la rodea.
En el fondo, se distingue una pintura más grande, representando una escena de crucifixión. La figura oscura vestida con hábito monástico observa la escena, añadiendo una capa de introspección y posible penitencia. La presencia de esta imagen en segundo plano no es meramente decorativa; parece establecer un diálogo visual entre el sufrimiento representado y la quietud contemplativa de la mujer principal.
A la izquierda, una tapicería con una escena narrativa – posiblemente alusiva a una historia bíblica o mitológica – se inclina sobre una escalera, creando una sensación de inestabilidad y complejidad. La escalera misma puede interpretarse como un símbolo de ascenso espiritual o de conexión entre lo terrenal y lo divino.
La disposición de los objetos en el suelo, incluyendo las conchas y la fruta, sugiere una reflexión sobre la fugacidad de la vida y la importancia de valores más duraderos. El uso del claroscuro no solo define volúmenes sino que también contribuye a crear una atmósfera de misterio y solemnidad.
En conjunto, la obra parece explorar temas de fe, conocimiento, sufrimiento y redención, invitando al espectador a contemplar la relación entre el mundo material y lo espiritual, así como la naturaleza del sacrificio y la devoción. La mujer central, con su mirada fija y su postura tranquila, encarna una fortaleza interior que trasciende las dificultades representadas en el fondo.