Nepal – The Demon Sambar Throws the Infant Pradyumna into the River, page from a manuscript of the Bhagavata Purana
Ubicación: Art Institute, Chicago.
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El niño, diminuto en comparación con el adulto, cae en picada, creando una línea diagonal que guía la mirada del espectador hacia el centro de la composición. Alrededor de él, se agita un conjunto de criaturas acuáticas: peces de diversas formas y tamaños, algunos de ellos con rasgos fantásticos, sugieren un mundo submarino tanto peligroso como misterioso.
En segundo plano, una serie de embarcaciones navegan por el río. Estas barcas están tripuladas por hombres vestidos con atuendos similares, lo que indica posiblemente su participación en la misma facción o propósito. Algunos sostienen lanzas o picas, insinuando un contexto de conflicto o vigilancia. La presencia de estas figuras sugiere una comunidad observadora del evento central, quizás cómplice o impotente ante él.
El paisaje circundante es relativamente simple: una franja de tierra verde con algunos árboles dispersos delimita el horizonte. La atmósfera general es serena y luminosa, lo que contrasta fuertemente con la acción violenta que se desarrolla en primer plano. Esta yuxtaposición crea una tensión visual que intensifica el impacto emocional de la escena.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de destino, sacrificio y la lucha entre el bien y el mal. La figura masculina podría representar una fuerza destructiva o un agente del destino, mientras que el niño simboliza la inocencia o el potencial perdido. La presencia constante del agua, elemento primordial y a la vez peligroso, refuerza la idea de un mundo impredecible y sujeto a fuerzas superiores. Las embarcaciones en segundo plano podrían interpretarse como una representación de la sociedad o de las instituciones que permiten o ignoran la injusticia. La composición, con su equilibrio entre el dramatismo del primer plano y la serenidad del fondo, invita a la reflexión sobre la naturaleza humana y los dilemas morales inherentes a la existencia.