Francesco Guardi – Guardi View on the Cannaregio Canal, Venice, c. 1775-1780,(2
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El puente, construido en ladrillo rojizo, es el elemento arquitectónico dominante. Personas se congregan sobre él, algunas sentadas en la barandilla, otras caminando, lo que sugiere un espacio público de interacción social y contemplación del entorno. A ambos lados del canal, edificios altos de varios pisos se alzan, caracterizados por sus fachadas con ventanas rectangulares y balcones. La arquitectura es típica veneciana, con una mezcla de estilos y una sensación de antigüedad.
En el agua, varias embarcaciones se desplazan: góndolas, barcos de pesca y otras pequeñas embarcaciones que indican la importancia del canal como vía de transporte y actividad económica. Se distinguen figuras remando, algunas vestidas con ropas coloridas, lo que añade dinamismo a la escena.
La paleta de colores es suave y terrosa, dominada por tonos ocres, marrones, grises y azules pálidos. La luz parece provenir de una fuente natural, iluminando los edificios y el agua de manera uniforme. El tratamiento de la pincelada es suelto y expresivo, capturando la atmósfera vibrante y la vitalidad de la ciudad.
Más allá de la mera representación de un paisaje urbano, la obra sugiere una reflexión sobre la vida cotidiana en Venecia. El puente se convierte en un punto focal que une a las personas y los edificios, simbolizando la conexión entre la comunidad y su entorno. La presencia constante del agua subraya la importancia de este elemento para la identidad veneciana, tanto como fuente de sustento como parte integral de su paisaje único. La escena evoca una sensación de tranquilidad y continuidad, transmitiendo una imagen idealizada de la vida en esta ciudad flotante. Se intuye un cierto aire de nostalgia, quizás por una época pasada o por la fragilidad inherente a la existencia de una ciudad construida sobre el agua.