Gary Benfield – Escape II
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El jinete, vestido con ropajes de un intenso color rojo, parece estar en simbiosis con los caballos; su figura se integra en el movimiento general, perdiendo contornos definidos. La cabeza del jinete está inclinada hacia adelante, sugiriendo concentración o quizás una entrega total a la fuerza del galope. Los caballos, representados con pinceladas rápidas y expresivas, irradian vitalidad y poderío. Sus crines y colas ondean al viento, acentuando la sensación de velocidad y libertad.
La ausencia casi total de un fondo definido contribuye a la atmósfera onírica e intemporal de la obra. El espacio parece expandirse indefinidamente, intensificando la impresión de movimiento perpetuo. Se percibe una cierta ambigüedad en la representación: los caballos no son meros animales montados, sino que parecen participar activamente en el viaje, casi como si fueran extensiones del jinete o incluso entidades separadas con su propia voluntad.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una alegoría de la búsqueda de la libertad y la trascendencia. El galope representa un escape, una ruptura con las limitaciones impuestas por la realidad cotidiana. El color rojo en el atuendo del jinete puede simbolizar pasión, coraje o incluso sacrificio. La conexión íntima entre el hombre y los caballos sugiere una armonía primordial, una vuelta a la naturaleza y a sus instintos más básicos. El cuadro evoca un sentimiento de anhelo, de deseo por alcanzar algo inalcanzable, pero también de esperanza y vitalidad. La técnica pictórica, con su énfasis en la expresividad sobre el detalle preciso, refuerza esta sensación de movimiento constante y transformación.