Juan Fernandez Bejar – #23921
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El león se encuentra sobre una estructura de madera tosca, posiblemente una silla o taburete, que acentúa aún más la artificialidad de la escena. La composición está enmarcada por un fondo marrón-anaranjado, casi uniforme, salpicado con elementos dispersos: unas pocas esferas rojas y lo que parecen ser fragmentos de fruta seca, conectados por líneas finas y delicadas. Estos detalles flotantes contribuyen a una atmósfera de irrealidad y descontextualización.
La pintura plantea interrogantes sobre el poder, la inocencia y la domesticación. La figura del niño, aparentemente en control de un animal salvaje como el león, podría interpretarse como una metáfora de la autoridad infantil o de la capacidad de dominar lo indomable. Sin embargo, la falta de emoción en el rostro del niño sugiere una aceptación pasiva más que una victoria activa. La quietud del león, a su vez, puede simbolizar la sumisión o la resignación ante un poder superior.
El uso de colores apagados y la iluminación difusa refuerzan la sensación de ensueño y misterio. La disposición aparentemente aleatoria de los objetos en el fondo podría interpretarse como una representación visual del subconsciente, donde elementos inconexos se combinan para formar imágenes simbólicas. En definitiva, la obra invita a la reflexión sobre las relaciones de poder, la naturaleza de la inocencia y la complejidad de la experiencia humana, todo ello envuelto en un aura de extrañeza y simbolismo ambiguo.