Roerich N.K. – The Himalayas # 146 Tibet. Lake
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
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La obra presenta un paisaje dominado por una vasta extensión acuática que ocupa gran parte del lienzo. Sobre ella se alzan, en el horizonte, unas montañas escarpadas y nevadas, delineadas con trazos angulosos y precisos. El cielo, de un intenso azul violáceo, transmite una sensación de profundidad y calma, aunque también cierta frialdad. Tres líneas horizontales de color ocre rojizo se sitúan en la parte superior del cielo, sugiriendo quizás el reflejo de la luz solar tenue o las primeras sombras del atardecer.
La paleta cromática es restringida, con predominio de azules y violetas en diversas tonalidades, contrastando con el blanco puro de las cumbres y los toques cálidos del ocre. Esta limitación de colores acentúa la atmósfera contemplativa y casi mística que impregna la escena.
La costa irregular del lago, representada en tonos oscuros y terrosos, establece una conexión entre el agua y la tierra, pero también sugiere un terreno inhóspito y difícil de alcanzar. La ausencia de elementos figurativos –no hay personas, animales ni construcciones– refuerza la idea de soledad y aislamiento.
Se percibe una fuerte carga simbólica en la representación de las montañas, que podrían interpretarse como barreras físicas o espirituales, desafíos a superar o símbolos de trascendencia. El lago, por su parte, evoca la inmensidad del universo, el paso del tiempo y la búsqueda interior. La luz tenue y los colores fríos sugieren una reflexión sobre la fragilidad de la existencia humana frente a la grandeza de la naturaleza.
La composición general, con sus líneas horizontales marcadas y su perspectiva simplificada, transmite una sensación de equilibrio y serenidad, pero también cierta melancolía y distancia emocional. La obra invita al espectador a la introspección y a la contemplación de la belleza austera y silenciosa del paisaje.