Sergei Zaryanko – Portrait of Princess M.V. Vorontsova
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La iluminación se concentra en el rostro y el busto de la retratada, resaltando sus facciones: una frente amplia, ojos oscuros con una expresión serena, labios finos y una mandíbula definida que le confiere un aire de determinación sutil. La piel presenta una textura suave, casi translúcida, lograda mediante una técnica precisa en el manejo del óleo.
El vestido, de color blanco inmaculado, está confeccionado con un tejido satinado que refleja la luz y crea un efecto de volumen y movimiento. El corte, propio de la moda de mediados del siglo XIX, revela los hombros y el cuello, enfatizando la elegancia y la sofisticación de la figura. La ausencia de joyas ostentosas o accesorios llamativos contribuye a una impresión general de sobriedad y refinamiento.
El fondo es oscuro y uniforme, casi abstracto, lo que concentra toda la atención en la retratada. Se intuyen sutiles gradaciones tonales que sugieren un espacio indefinido, posiblemente una sala de estar o un salón. Esta oscuridad también podría interpretarse como una representación simbólica del peso de las responsabilidades inherentes a su posición social.
En cuanto a los subtextos, la pintura transmite una sensación de quietud y contemplación. La mirada directa pero distante de la retratada invita al espectador a reflexionar sobre su interioridad, aunque esta permanezca velada tras una máscara de compostura. El contraste entre la palidez de su vestido y el colorido de la silla podría simbolizar la tensión entre la pureza idealizada y las complejidades del mundo real. La composición en general sugiere un retrato encargado para documentar no solo la apariencia física, sino también el estatus social y la personalidad de una mujer que se encuentra en una encrucijada entre la tradición y los cambios sociales de su tiempo. El gesto de sus manos, aparentemente simple, podría interpretarse como una señal de nerviosismo contenido o una expresión de resignación ante las expectativas impuestas por su entorno.