Walter Launt Palmer – 012
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El río, con sus aguas turbias y reflejos plateados, se abre paso entre los bloques de hielo y la nieve acumulada en sus márgenes. Su movimiento contrasta con la quietud del entorno, sugiriendo un ciclo vital que persiste incluso bajo el manto invernal. Un pequeño puente de madera, arqueado y sencillo, cruza el río a medio camino de la composición, ofreciendo una conexión visual entre las dos orillas. A ambos lados del puente se observan cipreses, sus siluetas oscuras recortándose contra la nieve, aportando verticalidad y un toque de formalidad al paisaje.
A la derecha, un árbol desnudo extiende sus ramas hacia el cielo, como si buscara una conexión con la luz que lo ilumina tenuemente. La ausencia de hojas enfatiza la desnudez del invierno y la sensación de espera, de latencia vital.
La pincelada es suelta y vibrante, capturando la textura de la nieve y la humedad del agua. El uso de una paleta cromática limitada – predominando los blancos, grises y tonos verdosos– contribuye a la atmósfera melancólica y contemplativa de la obra.
Subtextualmente, el cuadro evoca sentimientos de soledad, introspección y la belleza austera del invierno. El puente puede interpretarse como un símbolo de transición o conexión, mientras que el río representa el flujo constante del tiempo y la vida. La luz tenue sugiere una esperanza latente, una promesa de renovación tras la oscuridad invernal. En general, se trata de una representación poética de la naturaleza, donde la quietud y la serenidad prevalecen sobre la grandiosidad o el dramatismo.