Kazimir Malevich – malevich carpenter 1928-32
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La obra presenta una figura humana estilizada, un hombre representado con formas geométricas simplificadas y colores planos. El personaje se erige como protagonista central en un espacio que combina elementos figurativos y abstractos. La composición es notable por su frontalidad; el individuo mira directamente al espectador, lo cual intensifica la sensación de presencia, a pesar de la radical abstracción formal.
El cuerpo del hombre está descompuesto en volúmenes angulares, particularmente evidentes en las extremidades y el torso. El uso de colores contrastantes –el rojo intenso del rostro, los azules oscuros y claros del atuendo, el blanco que delimita ciertas áreas– no busca imitar la realidad cromática sino establecer una relación dinámica entre las formas. La vestimenta sugiere un oficio manual; el delantal y las botas evocan la figura del carpintero o artesano.
El fondo es igualmente significativo. Un paisaje esquemático con construcciones amarillas, árboles despojados y manchas de color naranja y verde crea una atmósfera ambigua. No se trata de una representación naturalista sino de un escenario construido que enfatiza el carácter simbólico de la escena. La línea horizontal dominante en el suelo y las paredes del fondo contrasta con la verticalidad de la figura humana, generando tensión visual.
La presencia de bloques amarillos a los pies del personaje podría interpretarse como herramientas o materiales de trabajo, reforzando la idea del oficio artesanal. Sin embargo, su forma geométrica y su ubicación sugieren también una abstracción que desvincula al individuo de un contexto laboral específico.
En conjunto, la pintura parece explorar la relación entre el ser humano y el mundo moderno, entre la tradición artesanal y las nuevas formas de representación abstracta. La figura humana, reducida a sus elementos esenciales, se presenta como un símbolo de la labor, pero también como una entidad despersonalizada, integrada en un espacio ambiguo que sugiere la alienación o la búsqueda de nuevos valores estéticos y sociales. El autor parece cuestionar la noción tradicional del retrato y la representación figurativa, proponiendo un lenguaje visual radicalmente nuevo.