Karin Mamma Andersson – KMA0503.200
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El espacio arquitectónico que los contiene es ambiguo. Se intuyen puertas o paneles verticales, pero carecen de detalles definidos, creando una sensación de irrealidad y descontextualización. La iluminación es uniforme, sin sombras marcadas, lo que contribuye a esta atmósfera plana y artificial. Una sombra oscura se proyecta sobre la escena desde la izquierda, sugiriendo una fuente de luz externa e invisible, pero también introduciendo un elemento de misterio o amenaza latente.
La parte inferior del diptico presenta una escena diferente, aunque conectada visualmente con la superior por el mismo espacio arquitectónico descontextualizado. Aquí vemos dos figuras femeninas vestidas con batas blancas, posiblemente uniformes de laboratorio o de personal sanitario. Una de ellas opera un equipo que parece ser un analizador médico o similar; su rostro está parcialmente cubierto por una máscara, lo que acentúa la sensación de impersonalidad y distancia. La otra figura permanece en segundo plano, observando la escena con una expresión difícil de interpretar.
La composición general sugiere una reflexión sobre la observación, el control y la vigilancia. El diptico podría interpretarse como una metáfora del proceso médico o científico, donde los individuos son examinados o analizados por otros. La separación entre las dos partes –los observadores en la parte superior y los observados en la inferior– refuerza esta idea de jerarquía y poder. La sombra proyectada podría simbolizar el peso de la autoridad o la presencia invisible del sistema que controla estas interacciones. El espacio indefinido, carente de referencias concretas, amplifica la sensación de alienación y despersonalización inherente a la escena. La ausencia de una narrativa clara invita al espectador a completar los huecos con sus propias interpretaciones, generando un diálogo silencioso sobre temas como la identidad, el poder y la subjetividad.