Karin Mamma Andersson – KMA0506.200
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El fondo está dominado por un paisaje extenso, pintado en tonos terrosos y ocres que evocan una sensación de aridez y vastedad. Se distinguen siluetas montañosas difusas en la lejanía, integrándose en una atmósfera brumosa y melancólica. La pincelada es gestual, con trazos sueltos que contribuyen a la impresión de inestabilidad y desolación.
En primer plano, dos estructuras rectangulares, semejantes a televisores apagados, se alzan sobre pedestales toscamente construidos. Estos objetos, de color negro intenso, contrastan fuertemente con el fondo pictórico y capturan inmediatamente la atención del espectador. La superficie luminosa de los televisores refleja la luz ambiental, creando un efecto visual intrigante que enfatiza su carácter artificial y su aislamiento dentro del espacio.
En la pared izquierda, se aprecia una pintura fragmentada, con figuras ambiguas que parecen representar seres humanos o animales en una escena caótica. La paleta de colores es más vibrante aquí, con toques de púrpura, negro y blanco que intensifican la sensación de drama y conflicto. La composición parece interrumpida, como si el artista hubiera abandonado la obra a medio terminar, lo cual podría interpretarse como una reflexión sobre la incompletitud o la fragilidad del proceso creativo.
El suelo pulido refleja las imágenes presentes en la sala, generando una ilusión óptica que difumina los límites entre realidad y representación. Esta superficie reflectante contribuye a la atmósfera onírica de la instalación, sugiriendo una experiencia inmersiva para el espectador.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la tecnología, la memoria, la pérdida y la desolación. Los televisores apagados podrían simbolizar la desconexión, la ausencia de comunicación o la obsolescencia de los medios de comunicación tradicionales. El paisaje árido podría representar un estado emocional de vacío o una crítica a la degradación ambiental. La pintura fragmentada sugiere una ruptura con el pasado y una búsqueda de sentido en medio del caos. En conjunto, la instalación invita a la reflexión sobre la condición humana en un mundo cada vez más mediado por la tecnología y marcado por la incertidumbre.